lunes, 28 de mayo de 2012

Respuesta de la IX Marcha Indígena a la Carta enviada por el Ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana

27/05/2012.- Les presentamos la Carta de la IX Marcha Indígena en respuesta a la Carta enviada por el Ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana el pasado 25 de mayo en respuesta a la convocatoria de diálogo de la IX Marcha en Chaparina:


Foto: Samy Schwartz

Chaparina-Beni, 27 de mayo de 2012
Señor:
Juan Ramón Quintana Taborga
MINISTRO DE LA PRESIDENCIA
LA PAZ.-
                Señor Ministro:
                Con desagrado, aunque sin extrañeza, la columna de la IX marcha indígena-originaria ha tomado conocimiento de su carta fechada el 25 de mayo de 2012, de respuesta a la carta de invitación del 20 de mayo que hiciéramos llegar al presidente para iniciar el dialogo en Chaparina. Al respecto, en representación de la columna de la IX marcha indígena-originaria, le comunicamos lo siguiente:
Lo primero que debemos decirle, señor ministro, es que el principal y más extenso contenido de su carta, es la mentira.
Miente usted al afirmar que la  IX marcha no tiene un objetivo claro, y al dar a entender que sus demandas han sido conocidas recién después de iniciarse la marcha. La primera demanda de esta IX marcha que es la abrogación de la Ley 222, fue pública y enfáticamente expresada desde el mismo momento en que dicha ley inconstitucional y fraudulenta fue aprobada, y no solo por parte del movimiento indígena, sino también de amplios sectores de la sociedad en general. Igualmente, las otras demandas de nuestra plataforma son asuntos que el gobierno conoce hace bastante tiempo y no los ha resuelto pese a acuerdos y compromisos firmados.
Miente también, señor ministro, al afirmar que en nuestra marcha solo participarían tres o cuatro corregidores del TIPNIS mientras los otros 60 preferirían seguir dialogando con el gobierno. Usted sabe, por la información que le brindan los servicios de inteligencia que maneja, que al momento, en nuestra marcha están presentes 30 corregidores del TIPNIS,  además de algunos otros representantes de corregidores. La ausencia de algunos corregidores obedece a una determinación orgánica de sus comunidades y organizaciones, cuyo propósito es resguardar nuestro territorio ante las incursiones avasalladoras que usted mismo protagoniza y promueve, como lo ilustran las penosas experiencias que usted tuvo que vivir en las comunidades de Galilea, Nueva Vida, Santa Clara y recientemente en San Pablo, donde los comunarios rechazaron su presencia, sus regalos y su consulta fraudulenta.
No nos extraña, pues la mentira cínica y prepotente, da espíritu y sentido a la fraudulenta Ley 222 y a la aplicación que pretende darle el gobierno. Como una muy significativa muestra de ello, igual que usted, el ministro de Obras Públicas, Vladimir Sánchez, viene mintiendo grosera y cínicamente al afirmar que ya 40 comunidades del TIPNIS habrían aprobado el “protocolo” de la consulta fraudulenta. Por todo ello, no tenemos dudas que si se aplicase la consulta fraudulenta, el gobierno proclamaría que 60, 80 o 100 comunidades del TPNIS habrían aprobado la construcción de la carretera.
Rechazamos su impertinente pretensión de enseñarnos a organizar las marchas indígenas y a construir sus plataformas de demandas. Su trayectoria política y profesional que lo mantuvo siempre muy lejos de las movilizaciones sociales en general y las indígenas en particular, pero cerca  de gobiernos tan conservadores y antipopulares como el del general Banzer, probablemente lo facultan a enseñar el manejo represivo del poder, pero en ningún caso la organización de las movilizaciones sociales populares.
En otra demostración de cinismo, elude usted su obligación de responder a nuestras demandas amparándose en el “permanente diálogo” en el que estaría con las organizaciones regionales firmantes de convenios con el gobierno. Todo el pueblo boliviano y la comunidad internacional, ya conocen la injerencia, la manipulación y la división con las que el gobierno, y particularmente usted, pretenden doblegar y subordinar al movimiento indígena. En cualquier caso, si el gobierno actuara con un mínimo de honestidad y respeto, el diálogo con determinadas organizaciones regionales, no tendría por qué determinar la falta de respuestas o la negativa gubernamental a atender las legítimas demandas de la IX marcha indígena-originaria.
Lo que sí nos sorprende, señor ministro, es que pretenda descalificar la legitimidad y la vocería de nuestra marcha afirmando que “una dirigente rechaza la construcción de la carretera pero su propio hermano nos exige que la hagamos”. Es decir que para usted, ¿lo que digan las personas queda invalidado si algún pariente de ellas dice lo contrario?, ¿es esta la sabiduría o sentido común con el que se gobierna nuestro país?. Para completar la falta de seriedad y respeto de su respuesta, se refiere usted a que algún dirigente habría preferido viajar a Ecuador. Del mismo modo en que nosotros no nos ocupamos de los viajes de los ministros, el gobierno no tiene por qué hacerlo con los de nuestros dirigentes.
Para concluir, señor ministro, las mentiras, la falta de seriedad y el irrespeto de su carta demuestran la falta de voluntad de diálogo en el gobierno, y que en lugar del mismo se continúa optando por la agresión y división del movimiento indígena. Sin embargo, fieles a la tradición y al espíritu de las luchas indígenas, nos mantendremos abiertos al diálogo serio mientras continuemos nuestra caminata hacia la sede de gobierno.
“Por la defensa de la vida y dignidad, los territorios indígenas, los recursos naturales, la biodiversidad, el medio ambiente, las áreas protegidas, el cumplimiento de la C.P.E. y respeto de la democracia"

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